sábado, 5 de septiembre de 2009
V

Fuiste mi amor, y has sido mi amor
Eterno, completo.
Porque ocupaste todo mi corazón y mi alma.
Y viviste en mí:
En mis ojos cuando te veía, en mis pensamientos
En mis alegrías.
Tome de ti tus frases y gestos.
Ahora vive algo tuyo en mí.
Extrañaré siempre tu voz, tu perfume y tu forma de ser.
Ahora, después de tanto tiempo,
Aun te recuerdo gratamente,
Aun alegras mis momentos tristes y mis malos días
¿Cómo?... pienso en ti y en nuestros recuerdos.
Te he querido conmigo en todo momento y
he deseado tu compañía, revivir tus besos,
besar tu hermoso cuello bronceado, tus abrazos,
Tomarnos de la mano,
Caminar a la parada del transporte,
Verme en tus ojos con esa maravillosa mirada.
Ver tu amor en ese rostro limpio de alma pura.
Serás un grato recuerdo eterno.
Una parte de mi no quiere dejarte ir:
‘Vivirás preso en mi corazón repitiendo
y perpetuando los bellos momentos
para hacerme feliz. ’
(Es esto tan cruel, que no lo mereces.)
Tal vez es por esto que
Otra parte de mi sólo quiere
recordarte gratamente y con cariño.
Me doy cuenta que el tiempo
no sólo se lleva la intensidad de las alegrías
Sino también va desvaneciendo los recuerdos,
como foto vieja que cada vez
va perdiendo intensidad de colores y matices.
Y así, noto que mi sentimiento por ti,
ya no es igual que antes,
y como antes llorara tu ausencia,
ahora aparte de tu partida,
he llorado la pérdida irremediable e irreparable
de tus recuerdos con ese sentimiento intenso y claro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)